La crisis de combustible que vive la isla ha encarecido los generadores de diésel y otras opciones provisionales, obligando a la ciudadanía a recurrir a las placas fotovoltaicas para mantener sus negocios y electrodomésticos básicos en funcionamiento.

El bloqueo de E.E.U.U. sobre las exportaciones venezolanas ha creado un problema de desabastecimiento de combustible en la isla. Cuba necesita importar combustible para dos tercios de sus necesidades energéticas y se enfrenta a cortes de electricidad cada vez más frecuentes y largas colas en las gasolineras.
La situación evidencia una realidad técnica incontestable: en entornos con alta vulnerabilidad de suministro, el autoconsumo solar con almacenamiento deja de ser una alternativa sostenible para convertirse en infraestructura crítica. La generación distribuida reduce la exposición al riesgo energético, estabiliza costes operativos y aporta continuidad a cargas esenciales.

Más allá del caso cubano, el mensaje es global: diversificar fuentes, electrificar consumos y desplegar sistemas híbridos FV + batería ya no es únicamente una decisión medioambiental, sino una estrategia de seguridad energética.
La noticia completa 👇
https://elpais.com/america-futura/2026-02-25/los-cubanos-recurren-a-paneles-solares-para-navegar-la-crisis-de-combustible-en-la-isla.html?autoplay=1











