¿Qué hay detrás de las renovaciones ISO? Alexandra Mircioaga, nuestra directora adiministrativa, nos cuenta en esta entrevista el verdadero valor de renovar los certificados ISO 9001, 14001, 45001 y 50001.

• Las auditorías ISO suelen sonar algo muy técnico, casi burocrático, pero detrás hay mucho trabajo humano. ¿Qué hay realmente detrás de esas semanas previas a este tipo de evaluación para que todo salga bien?
Detrás de la fachada burocrática hay un trabajo de concienciación profunda dentro de la empresa. Las certificaciones ISO no tratan únicamente de cumplir con procedimientos, sino de incorporar una cultura de mejora continua de la seguridad de las personas y la calidad de los procesos. En nuestro caso, las semanas previas a una auditoria ya no son una «carrera contrarreloj» con tareas administrativas, ya que el trabajo real lo tenemos hecho mucho antes. En GREENKw aprovechamos ese periodo para reflexionar: analizamos qué estamos haciendo bien, qué podemos mejorar y cuál ha sido la evolución del último año. Detrás de todo este proceso hay un gran componente humano: personas implicadas, con dedicación y muy conscientes de la importancia de lo que hacemos. En mi caso, cuento con mis compañeras Ariane Galera —departamento de administración— y Silvia Vilela —responsable de ejecución de obras y PRL—, que han sido fundamentales para mantener esa constancia y compromiso que garantizan que todo el sistema funcione día a día.
• Desde tu experiencia, ¿qué dirías que ha sido lo más desafiante de coordinar cuatro normas a la vez —calidad, medioambiente, seguridad y eficiencia energética— sin que el equipo se sienta desbordado?
De las cuatro normas, quizá la más exigente ha sido la ISO 50001, porque no es tan habitual en nuestro país y exige un compromiso real con la mejora continua de la eficiencia energética . Nos obliga a reprogramar el clásico «eso no sirve para nada»‘ a ser plenamente conscientes de que cada decisión, por pequeña que parezca, tiene un impacto energético: desde la elección de un equipo hasta el simple gesto de apagar una pantalla al levantarnos de nuestro puesto. Más que el sentimiento de desborde, «peleamos» con el cambio de mentalidad para predicar con el ejemplo y demostrar a clientes y colaboradores que la sostenibilidad empieza dentro de casa.

• ¿Alguna anécdota o ejemplo que refleje cómo el equipo ha interiorizado estos sistemas de gestión?
El año pasado, poco después de renovar los certificados, vino un operario externo a limpiar los cristales de la oficina sin arnés ni protección. Le pedimos que se marchara y volviera con los EPIs adecuados. Puede parecer una tontería, pero para nosotros fue la prueba de que el equipo realmente había interiorizado lo aprendido: la seguridad no se negocia.
• ¿Se ha implementado alguna herramienta digital o sistema documental que facilite el control y trazabilidad de los registros ISO?
Si, tenemos todos los protocolos documentados y una trazabilidad completa de cada proceso. Eso nos da mucha seguridad y orden en el día a día. Además, estamos mejorando nuestro ERP (Enterprise Resource Planning) para integrar todo ese seguimiento de forma más automática. La idea es hacerlo más sencillo para todos, que la información fluya sin complicaciones y que cada persona tenga claro qué hace, cómo y por qué.

• Para cerrar, si tuvieras que resumir en una frase qué ha significado esta renovación para ti y para la empresa, ¿cuál sería?
Para mí esta renovación ha supuesto la confirmación de que estamos en el camino correcto: que el esfuerzo, la constancia y la implicación de todo el equipo dan resultados. Que es posible cambiar la mentalidad y de ser coherentes con lo que decimos y con lo que hacemos. Las ISO, más que unos certificados, son una forma de reafirmar quiénes somos y cómo queremos seguir creciendo como empresa y como personas.


